El proceso creativo de un pintor
es un camino muy largo, por el que no siempre se sabe hacia dónde se va. Los textos o
libros que uno lee, las películas que uno ve, el día a día, la naturaleza, todo va impactando en su mente y
es la semilla a partir de la cual se va gestando todo el proceso creativo.
La inspiración, no es más que un
estado de consciencia frente al mundo que nos rodea y una unión entre ese
mundo exterior y el mundo interior propio de cada uno, en este caso del
pintor.
De esa forma, el cuadro, el dibujo, la
escultura o la fotografía, no es más que una cristalización de ese magma en
donde flotan todas estas ideas.
En el camino
La naturaleza, perfecta, nos rodea por
todas partes, nos hace sentirnos dentro de ese orden y ser un elemento más
de ese complejo mecanismo, como observadores tomamos conciencia de la
realidad y participamos de ella hasta ser la conciencia misma de la
realidad. En los Upanishads, uno de los textos
filosóficos hindúes más antiguos, puede leerse, cómo el hombre a través del
conocimiento y de comprender el universo llega a convertirse en la
conciencia misma del universo.
Observando la naturaleza, el creador
artístico, busca comprenderse a si mismo, se busca dentro de ese orden.
Para mi, concretamente, la naturaleza
es el punto de partida, no del cuadro o del boceto, sino de todo el proceso
creativo, mi primera reflexión es frente a un río, una montaña, un camino
que se pierde a lo lejos, una piedra, una raiz seca, un árbol desvencijado.
Entonces comienza un proceso muy
curioso de acercamiento a eso que estoy observando, y me acerco tanto que al
final lo único que veo es lo que sentía cuando lo veía de lejos.
De esta forma comienza la
interiorización de esa sensación. No es complejo, nos pasa a todos, a veces
tan solo tenemos que calibrar la lente de aumentos con que vemos lo que nos
rodea.
Luz de gas
Solo vemos lo que conocemos. Es
difícil encontrar un equilibrio entre lo objetivo y lo subjetivo y entre lo
que vemos y lo que realmente sabemos que estamos viendo, es decir, lo que
vemos gracias a los conocimientos que tenemos:
Nos influye
lo que aprendemos en nuestra forma de contemplar la realidad. Somos mentes
inquietas que buscan explicaciones. En esta búsqueda reflexionamos,
filosofamos sobre nosotros mismos, como diría Ortega y Gasset "nos
desvivimos por cuanto hay en el Universo "nos hacemos "un lugar y hueco
donde el universo se conozca y reconozca".
En mi caso esas explicaciones las
busco en libros religiosos orientales, en el pensamiento filosófico, en la
poesía, pero sobre todo en la ciencia. Ésta es la que me abre las puertas
hacia la comprensión.
Expresionismo
No me interesa demasiado la realidad
que veo con mis ojos sino sé que lugar ocupo en ese orden, la realidad, para
mi, es la forma consciente de ver todo lo que nos rodea. Lo que veo, lo
interiorizo y lo sumo a ese conocimiento que tengo para obtener una realidad
más absoluta. La naturaleza se completa dentro de mi.
Con este punto de partida me planteo
mi creación artística. Pretendo que mi trabajo tenga esa porción de realidad
que me fabrico en mi mente. Mi pintura es una consecuencia de mi forma de
pensar y es algo que no lo puede evitar. Cada cuadro y todo en conjunto
representa lo que soy y en cada parte esta el todo.